Junio llegó y mis exámenes se acabaron, por fin. Solo me quedaba hacer un examen en julio porque no pude asistir a la primera convocatoria, así que decidí descansar una semanita a tu lado. Pero antes de ir tenía la comunión de Daniela, además, tú parecías no aburrirte demasiado
Llegó el día en el que te iba a volver a ver, tenía escala en Madrid y se me había retrasado el vuelo 1 hora pero gracias a eso pude cruzarme con las jugadores de baloncesto que recién habían ganado el europeo de basket
Nunca añado ropa de más en mi maleta porque sé que estando ahí todos los días llevaré tu ropa
Dimos muchos paseos, aunque estuvieras cansado, siempre que volvías de trabajar te sobraban fuerzas para llevarme de cena o simplemente comprarnos un helado y dar un paseo al lado del mar. Eso sí, tu día libre es obligatorio ir a Palma, al fun, al dunkin a comprarnos un café jajaj creo que ya esto también es una tradición nuestra
Después de unos días impresionantes a tu lado, cada día a tu lado es incluso mejor que el anterior y eso que parece imposible, iba llegando el día de despedirnos de nuevo, pero antes un Ham Ham y un paseito cogida de tu mano...
No me quería ir, me quería quedar entre tus brazos, sobre tu pecho, quería aferrarme a ti y nunca más soltarme, quería quedarme para siempre contigo...
Pero lo bueno siempre dura poco, así que tuvimos que volvernos a despedir.
Entre tanto, un sábado pudiste escaparte a Menorca por el cumpleaños de tu tía y darle una sorpresa a tu familia, y verles, que hacía más de 1 año y pico que no les veías. Fue un día agotador para ti pero la sonrisa que tenías valió muchísismo la pena
Se suponía que nos veríamos unos días en julio pero mi madre y yo nos llevamos una sorpresa al saber que teníamos que mudarnos de casas en apenas 2 semanas, así que no nos pudimos ver más hasta agosto...





















No hay comentarios:
Publicar un comentario