sábado, 5 de octubre de 2019

- 31 días

( La canción de esta publicación sin lugar a dudas: Si vuelvo a verte - Pirañas )
 
 Vamos a empezar, para ello, nos tenemos que remontar a la mañana del 9 de noviembre de 2015, el día en el que nos conocimos. Esta publicación será principalmente de ese día porque creo que los comienzos vale la pena escribirlos bien. Ese día fue el 3x3 de Madrid, yo llegaba tarde y tuve que correr para llegar a donde estaban ustedes en la estación de Príncipe Pío. Llegué sudando, vaya manera de perder la dignidad, corriendo y con mochila, pero bueno, al menos llegué en ese día que cambiaría mi vida los siguientes años. 
                    
      El día transcurrió bien, hacía bastante sol y disfrutamos del deporte más bonito del mundo, el baloncesto. 



     Después de muchos roces y canastas se acabó todo y nos fuimos a comer algo a Cuatro Caminos, primero al 100 Montaditos. Donde ahí después de varias cervezas teníamos ganas de ir al baño, estábamos por fuera en una mesa en la terraza del bar y el baño estaba al final de unas escaleras, un poco pegajosas la verdad. Por el camino íbamos hablando de cosas transcendentales, al final de las escaleras nos teníamos que separar porque cada uno tenía que ir a un baño diferente, claramente! jajaja Pero de repente yo te dije que si querías que fuera al baño de hombres y ahí te quedaste un poco en shook y no sabías muy bien qué decir, ¡qué mono me resultaste en ese momento! Nunca se me olvidará la imagen de las escaleras y de tu carita... bueno, que me voy de la historia! Volvimos a nuestras mesas, lo estábamos pasando en grandee pero nos entró hambre así que decidimos ir a un restaurante de kebabs que había un poco más arriba en esa calle. Subimos caminando por la calle hasta entrar en éste y justamente nos tuvimos que sentar al lado en la mesa. Pedimos y todo transcurrió bastante guay hasta que llegó la comida y me comí tu Lahmacun pensando que era mi Durum jajaja y encima pagaste tú por lo que yo me comí sabiendo que era más caro. Ya desde el primer momento me demostraste que eras un amor. Después de tonterías jugando con la salsa de yogur y unos minutos más tarde nos dirigimos a la casa de Pablo y pasamos allí un ratito hasta que nos despedimos sin saber lo que pasaría después.




     Pasaron los días y seguíamos en el grupo de Whatsapp. Si no recuerdo mal, por diciembre de 2015 propusieron un Skype grupal y nos metimos unos cuantos. Hablamos de todo un poco y al final del Skype me llegó un mensaje tuyo diciéndome que no me recordabas tan guapa... a mí se me subieron los colores... no sabía qué decir ni qué hacer. A partir de ese momento hablábamos casi todas las noches, nunca de una manera profunda. Pasaron las navidades y llegó primavera... y, bueno, tuve que bloquearte jajajaja ¿mejor este trozo nos lo saltamos no? 
     Entonces llegó agosto, me hablaste por Facebook y te desbloqueé, a partir de este momento empezamos a hablar de cosas más profundas, de nuestros sueños, de nuestras ilusiones, empezábamos a presentarnos a nosotros mismos. Esos meses no fueron los mejores para ti, intenté estar lo más pendiente a ti que podía y tú me ayudabas mucho también en mis malos momentos. Llegó octubre, aquel 20 de octubre, que te olvidaste de mi cumple ejem ejem, que sí que sí, que te estabas haciendo el interesante! Aunque teníamos vidas separadas, tú trabajando en el All Sun y yo empezaba tercero de carrera, pero las conversaciones ya eran distintas, había algo en ellas que mostraban algo de cariño del uno hacia el otro y ganas de conocernos más y que surgiera lo que surgiese. No cuento todos los detalles porque hay cosas malas perooo conseguimos superarlas y seguimos adelante. Entonces un día me acuerdo que me dices que en noviembre de 2016 nos veríamos.




     Y llegó ese 4 de noviembre de 2016...

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